Gerard Carneado · Psicoterapeuta


Psicólogo General Sanitario · Psicoterapeuta Humanista · Col. 23495

Para quien siempre se las arregla.
Hasta que ya no puede más.

Acompaño a personas que saben gestionar, sostener y tirar adelante. Y que empiezan a notar el precio de haber hecho eso siempre solos.

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No hace falta estar en crisis para venir a terapia.
Hace falta estar cansado de seguir igual.

Puede que llegues aquí porque algo no cuadra. No es una crisis con nombre. Es más difuso: una sensación de que llevas tiempo sosteniendo cosas, gestionando, tirando adelante. Y que hay algo tuyo que no has tenido tiempo de atender.

O quizás sí sabes exactamente qué es. Y eso lo hace más difícil todavía.

Funcionas. Pero a un coste que empieza a notarse.

El agotamiento no siempre tiene nombre. A veces es solo esa sensación de ir siempre un poco por encima de lo que puedes.

Te has convertido en el apoyo de todos.

Y no sabes muy bien quién es el tuyo. O cuándo fue la última vez que dejaste que alguien lo fuera.

Hay emociones que llevas tiempo esquivando.

No porque no las sientas. Porque aprendiste que sentirlas no era seguro, o que no había espacio para ellas.

Estás en un momento de cambio o ruptura.

Una pérdida, una separación, una transición vital. Necesitas a alguien que te acompañe a transitarlo, no solo a gestionarlo.

Tu cuerpo lleva tiempo diciéndote algo.

Tensión, insomnio, esa presión en el pecho. El cuerpo habla cuando la cabeza lleva demasiado tiempo mandando.

Quieres crecer, no solo resolver.

No estás en crisis. Estás en un punto donde la terapia no es refugio sino herramienta para ir más hondo en quién eres.

Sé cómo funciona esto porque también lo he vivido.

Soy Gerard Carneado. Psicólogo General Sanitario y psicoterapeuta humanista, con número de colegiado 23495 del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña. Más de trece años acompañando procesos de cambio real en individual, grupo y parejas.

Trabajo online con adultos. No con todos: con personas que quieren ir a fondo, que están dispuestas a la incomodidad honesta, y que no buscan a alguien que les diga lo que quieren escuchar.

Mi estilo es directo. Cálido, pero directo. No soy el terapeuta que asiente y guarda silencio. Soy el que nombra lo que ve, pregunta lo que nadie pregunta, y se queda contigo en el momento difícil.

También escribo Bitácora Consciente, un Substack donde desarrollo en voz alta los temas que aparecen en consulta. Los que no solemos nombrar pero reconocemos cuando alguien lo hace.

Formación

Psicólogo General Sanitario. Psicoterapeuta humanista. Más de trece años de práctica clínica individual, grupal y con parejas. Formación continua en trabajo somático y procesamiento emocional.

Mi manera de trabajar

No desde la teoría. Desde lo que está vivo ahora: en el cuerpo, en la relación, en este momento de la sesión. La psicoterapia humanista no analiza el pasado para comprenderlo. Trabaja con lo que el pasado dejó activo en el presente.

Lo que no ofrezco

Soluciones rápidas. Técnicas de gestión emocional desconectadas de lo que las genera. Terapia de superficie que hace sentir bien sin cambiar nada.

La terapia no empieza por entender lo que pasó. Empieza por notar lo que está pasando ahora.

La psicoterapia humanista no trabaja desde el análisis de la historia. Trabaja desde lo que está vivo en el momento presente: en el cuerpo, en la emoción, en la relación que ocurre en la propia sesión.

Eso significa que en una sesión conmigo no vas a contarme tu historia para que yo la comprenda. Voy a acompañarte a notar lo que ocurre mientras la cuentas. La diferencia es pequeña en la descripción y enorme en la experiencia.

Antes de que una emoción tenga nombre, ya tiene lugar. El trabajo no es entender por qué siento lo que siento. Es permitirme sentirlo lo suficiente para que deje de consumir energía en contenerlo.

Trabajo con la tensión en el cuerpo, con lo que no se ha dicho, con los patrones que se repiten sin que nadie los haya elegido. Y lo hago desde la confianza en que la persona que tengo delante tiene sus propios recursos. Mi trabajo es ayudarle a acceder a ellos, no dárselos yo.

Las sesiones son online. Duran 60 minutos. La frecuencia habitual es semanal o quincenal, dependiendo del momento del proceso.

Una sesión es una conversación diferente a las que sueles tener.

No porque yo sepa más sobre ti que tú. Sino porque en el espacio terapéutico hay algo que fuera no existe: alguien que está completamente presente para lo que tú traes, sin agenda propia, sin necesidad de que la conversación vaya en ninguna dirección particular.

La primera sesión es una toma de contacto. Me cuentas dónde estás. Yo te cuento cómo trabajo. Decidimos juntos si tiene sentido continuar.

Formato
Online por videollamada
Duración
60 minutos por sesión
Frecuencia
Semanal o quincenal según el proceso
Para quién
Adultos a partir de 18 años. También trabajo con parejas.
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La primera sesión no tiene ningún compromiso de continuidad. Es para conocernos y ver si hay ajuste entre lo que necesitas y lo que ofrezco.

85€

Por sesión · Sin permanencia

Si tienes dudas sobre si la terapia es para ti o si mi forma de trabajar encaja con lo que buscas, escríbeme antes. Te respondo con honestidad.

Cada semana escribo sobre lo que no solemos nombrar.

No casos clínicos. Patrones. Los que se repiten en consulta, los que no tienen nombre fácil, los que la mayoría llevamos sin examinar. Es la extensión escrita de mi trabajo terapéutico: una forma de llevar la conversación de la sesión a un espacio más amplio.

Si quieres conocerme antes de dar el paso de la terapia, empieza por ahí.

Pareja · Trabajo · Dinero

El ruido que no te deja trabajar

No es falta de ganas. Es que el miedo al dinero, la crianza y la energía desbordante mezclados sin estructura producen parálisis.

Cuerpo · Trauma · Emoción

La rabia que no encontró salida

Cuando una emoción no se expresa, no desaparece. Se instala en el cuerpo, se tensa en la mandíbula, se aprieta en el pecho.

Deseo · Visibilidad · Patrón

Hacerse la longuis

No es que no sientas. Es que aprendiste a apagar el radar antes de que la conciencia pueda registrar nada.

Publicación semanal. Gratuita. Sin algoritmo.

Leer Bitácora Consciente →

Lo que dicen personas que han trabajado conmigo.

Gracias a Gerard he podido identificar y conocer mis emociones, trabajar con ellas, poderlas sentir y vivir. Gerard es cercano, acogedor y genera mucha confianza durante la terapia, lo que me ha permitido abrirme y crecer personalmente.

Alberto T.

Fue él quien me ayudó justo al principio de mi camino terapéutico. Un acompañamiento que duró varios años en los que su escucha, presencia, conocimiento y compasión fueron clave para adentrarme y transitar terrenos difíciles. Fue un gran punto de inflexión en mi vida.

Sergio E.

Acudí a la consulta de Gerard en un momento de crisis existencial aguda. Allí encontré un espacio libre de juicios en el que expresar con libertad todo lo que sentía. No solo fue una experiencia sanadora en aquel momento, sino que ha mejorado mi calidad de vida posterior.

Paloma R.

Cada sesión terminas planteándote las cosas desde otra mirada, aprendiendo y creciendo. Gracias a su tranquilidad, armonía y escucha pude sentirme cómoda y expresarme abiertamente desde el primer momento.

Tahnee L.

Destacaría especialmente la cercanía, la profesionalidad y el rigor de Gerard. Su combinación de recursos, experiencia y saber hacer me nutren y me acompañan para seguir creciendo.

Óscar B.

Con la ayuda de Gerard conseguí ordenar las ideas y, lo más importante para mí, comprenderme mejor. Entender una nueva forma de pensar más acorde a mi manera de sentir. Estoy inmensamente agradecido de que me acompañara en esa etapa.

Pau F.


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